«¡Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino, este visage, ya no más velo de vanidad, es un vestigio de la vox populi ahora vacua desvanecida. Sin embargo, esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que sólo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme "V"».
Con este magnífico monólogo hace su presentación el personaje de V, una musical y vibrante aliteración de nada más y nada menos que 49 palabras que comienzan con la letra «v» en la V.O. (43 en el doblaje de España).
Yo, sin embargo, seré más breve:
Ésta es la primera entrada de un blog que pretende ser un pequeño cajón desastre de todo lo que amo y odio. Retales de sueños, fragmentos de historias. Todo aquello que me hace pensar, que me inspira o que me indigna. Reflexiones y vanidades. Miedos.
Sin más dilaciones, motusetbouche.blogspot.com es el hogar de La Petite Bohème, así puedes llamarme.
![]() |
| Charles R. Darwin (1809-1882) |

No hay comentarios:
Publicar un comentario